meneame.net margina el catalán; sus creadores no

(Aquest article, originàriament, està escrit en català)

El equilibrio de fuerzas España-Catalunya también tiene su reflejo en los escenarios virtuales. Una de las novedades que la web 2.0 ha aportado a la red son los portales sociales de noticias. Estos consisten en que los usuarios del portal proponen noticias que los mismos usuarios —y visitantes ocasionales— votan y comentan, según el interés o la curiosidad que les despiertan las propuestas de los otros. Así, las noticias que tienen más votos salen publicadas en portada, y el resto perduran en el olvido. Lo mismo pasa con los comentarios: los que más votos positivos tienen, salen en portada; y el resto, se ocultan.

Mis comentarios moribundos

El primero de este tipo de portales fue digg.com —en inglés—, que es a menéame.net —en castellano—, lo que menéame.net es a latafanera.net —en catalán. Los tres portales permiten la inclusión de noticias en todos los idiomas del mundo, pero, lógicamente, las noticias que están en el idioma de uso generalizado del portal obtienen una puntuación más alta que el resto.

El caso de menéame.net con el catalán es diferente. Como se observa en casi todas las noticias en catalán (o en los comentarios a las mismas noticias), ambos obtienen muchos más votos negativos de los que se obtendrían si estubiéran en otros idiomas —sean los idiomas de España o no. Lo mismo pasa con los comentarios a las noticias en el mismo idioma. E, incluso, a los comentarios favorables a dichas noticias. Por no hablar del seguido de comentarios insultantes, normalmente denigrantes, a veces agresivos y humiliantes, y casi siempre destructivos, que reciben sistemáticamente sus autores. En el menéame quejarse de esto tiene un nombre: ser un llorica; como bien muestran los comentarios de forma generalizada.

El problema no termina aquí, porque, en función de las noticias que se publican, si éstas obtienen más puntuación, el usuario que las ha propuesto obtiene más karma (que viene a ser un tipo de “prestigio” on-line que permite que todo el engranaje funcione). El karma permite a los usuarios que aportan valor positivo tener más poder ante los que aportan valores negativos. Y el juez del karma no es alguien externo, sino, al ser totalmente gestionado por los usuarios, quienes establecen el karma es el propio sistema y sus usuarios. Y ya sabéis las que se gastan en el sistema (en general). Yo, por ejemplo, que siempre he buscado un tono conciliador e intentar expresarme sin prejuicios, lo que he obtenido es un karma bien bajo por ser catalán. Un llorica catalán. Tan bajo que cada vez que tengo que publicar, comentar o votar algo, tengo que hacer la pelota por aquí o por allá, o bien votar noticias obligado y a desgana. Cosa que, si por ejemplo fuese de La Rioja, no me sería necesaria.

Reacciones a la noticia

Seguramente esto es debido a la situación política de España, incluyendo las campañas propagandísticas de algunos partidos políticos contra países enteros para —amparados en prejuicios— enfrentar a la sociedad y obtener así réditos electorales de los sentimientos nacionalistas. Pero cada cual es —o debería ser— responsable de él mismo y de sus actos. Incluso los creadores del portal, y aquí es dónde quería llegar.

Menéame.net lo han impulsado, desde las islas Baleares, Ricardo Galli y Benjamí Villoslada, y, por lo que dicen, les genera más problemas que beneficios económicos. Seguramente tienen razón. No les conozco personalmente (aunque me gustaría), pero los dos, por lo que se puede deducir de sus blogs y comentarios, son, aparte de muy buenos profesionales, excelentes personas y de una alta calidad moral, difícil de encontrar en su principal creación. El primero, Ricardo Galli, es un excelente programador de origen argentino y un gran defensor del software libre. Tanto es así, que ha publicado el código del menéame y lo ha puesto a libre disposición de la comunidad (cosa que ha permitido, por ejemplo, la existencia de La Tafanera). Aquí tenéis su blog. El segundo, Benjamí Villoslada, es también un tecnólogo y un buen comunicador, catalán de raíz y, aparte de un programa de radio, mantiene el blog bitassa.cat, uno de los mejores y más leídos sobre nuevas tecnologías en catalán (junto con el de Xavier Caballé, quizá).

Portada de meneame.net

La respuesta de los creadores a este problema del menéame —que también tiene la sociedad en general—, es la condescendencia, alegando que se trata de una democracia y que no pueden cambiar el mundo ni el menéame. El mundo seguramente no, pero señores, el menéame sí podéis.

A mi criterio, el problema es una clara confusión de libertad y libertinaje. Las democracias, para que funcionen, requieren jueces, prisiones, y, sobretodo, protección de las minorías.

(Traducción por cortesia de internostrum.com)

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